Una de las formas de hacer frente a los ataques rusos y de tratar de demostrar fortaleza que tiene el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski , es dejarse ver por los lugares más peligrosos. La ha hecho desde que, en febrero de 2022, su homólogo ruso, Vladímir Putin , lanzó la gran invasión. Entonces, su primer objetivo fue Kiev, pero no lo logró. Ahora, en las últimas semanas, el Kremlin ha apretado el acelerador y bombardea esta ciudad día y noche, alcanzando numerosos objetivos civiles . “Quieren que los ucranios —especialmente los de la capital— abandonen la capital. En realidad, eso es lo que buscaban cuando comenzó la invasión a gran escala”, recuerda Zelenski durante una conversación con EL PAÍS mientras visita un colegio atacado en la mañana del jueves en Kiev. Seguir leyendo