Decenas de buitres negros sobrevuelan la reserva natural del valle de Iruelas, hogar de la colonia más grande de estas aves en Castilla y León, rodeados de varias columnas de humo. Algunos de ellos, probablemente, habrán perdido a sus crías. Esas imágenes aparecen en un vídeo publicado en julio por un vecino de la reserva y muestran los efectos que tuvo en la biodiversidad el incendio de Burgohondo (Ávila) , que según los datos preliminares de la Junta de Castilla y León quemó más de 33.000 hectáreas . Alrededor de un centenar de crías de este ave protegida perecieron en las llamas, según las estimaciones de la Sociedad Española de Ornitología (SEO Birdlife). Seguir leyendo