En el juicio a 11 activistas de Greenpeace por una protesta en el Puerto de Sagunto contra un buque de gas en 2021, que se está celebrando este miércoles en Valencia, ha llamado la atención un testimonio inicial de la acusación, el representante de la empresa regasificadora donde debía descargar el barco, que ha reconocido tres veces que la acción no provocó “ningún daño”. Sí implicó riesgos, tratándose, además, de una mercancía peligrosa como el gas licuado, y generó gastos por trastocar el funcionamiento del puerto y por la demora de cerca de 12 horas en atracar, ha añadido, pero no hubo “daños” ni la empresa reclamó por ellos. Seguir leyendo