El camino hacia el palacio del Elíseo es siempre largo e incierto, pero Marine Le Pen cree que esta vez, en su cuarto intento para conquistar la presidencia de la República, lo logrará. La líder de la extrema derecha francesa lanzó este domingo su campaña para las elecciones de la próxima primavera con un mitin en el municipio de Hénin-Beaumont, su feudo en el norte, golpeado por décadas de crisis industrial. Le Pen siente que el viento de la historia sopla a su favor. La victoria aplastante de AfD en el land alemán de Sajonia-Anhalt es el mayor éxito de esta corriente ideológica en Alemania desde 1945, aunque ella se haya distanciado de esta formación por considerarla demasiado radical. Los sondeos indican que, si las presidenciales se celebrasen ahora, la líder del Reagrupamiento Nacional (RN) sería la candidata más votada con claridad en la primera vuelta, con cerca del 30% de votos, y ganaría en la segunda fuese quien fuese el otro candidato. Sus rivales están divididos y esto refuerza sus opciones, y también se ha deshecho de su competidor interno y antiguo delfín, Jordan Bardella. Ha demostrado, además, ser inmune a los problemas con la justicia: la reciente condena judicial por malversación no ha tenido ningún impacto en sus expectativas electorales. Para un número creciente de franceses ya no asusta como lo hacía su padre, Jean-Marie Le Pen, y esto se debe a que ha logrado avanzar a pasos agigantados en su objetivo de desdiabolizar el RN y hacerlo pasar ante la opinión pública como un partido homologable, tan democrático y capaz de gobernar como los demás. Seguir leyendo
Si ganase Le Pen
El camino hacia el palacio del Elíseo es siempre largo e incierto, pero Marine Le Pen cree que esta vez, en su cuarto intento para conquistar la presidencia de la República, lo logrará. La líder de la extrema derecha francesa lanzó este domingo su campaña para las elecciones de la próxima primavera con un mitin en el municipio de Hénin-Beaumont, su feudo en el norte, golpeado por décadas de crisis industrial. Le Pen siente que el viento de la historia sopla a su favor. La victoria aplastante de AfD en el land alemán de Sajonia-Anhalt es el mayor éxito de esta corriente ideológica en Alemania desde 1945, aunque ella se haya distanciado de esta formación por considerarla demasiado radical. Los sondeos indican que, si las presidenciales se celebrasen ahora, la líder del Reagrupamiento Nacional (RN) sería la candidata más votada con claridad en la primera vuelta, con cerca del 30% de votos, y ganaría en la segunda fuese quien fuese el otro candidato. Sus rivales están divididos y esto refuerza sus opciones, y también se ha deshecho de su competidor interno y antiguo delfín, Jordan Bardella. Ha demostrado, además, ser inmune a los problemas con la justicia: la reciente condena judicial por malversación no ha tenido ningún impacto en sus expectativas electorales. Para un número creciente de franceses ya no asusta como lo hacía su padre, Jean-Marie Le Pen, y esto se debe a que ha logrado avanzar a pasos agigantados en su objetivo de desdiabolizar el RN y hacerlo pasar ante la opinión pública como un partido homologable, tan democrático y capaz de gobernar como los demás. Seguir leyendo

SOURCE TRANSPARENCY