Los Mossos d’Esquadra han solicitado al juez que instruye el caso del bebé supuestamente maltratado por sus padres en Barcelona el pasado mes de marzo hacer un informe para geolocalizar sus móviles durante el periodo de tiempo en el que el niño sufrió diferentes lesiones compatibles con malos tratos y abusos, entre ellos una fractura de fémur y un desgarro anal. La intención de esa prueba es confirmar si la pareja, como ha defendido, siempre estaba junta o si hubo algún momento en el que alguno de ellos se quedó solo con el niño, momento en el que se hubiera podido producir el maltrato. Seguir leyendo