La investigación por la muerte de Isak Andic en la montaña de Montserrat (Barcelona) se acerca a una fase decisiva un año y ocho meses después de su fallecimiento. Por el camino se han sucedido archivos y reaperturas, la detención de su hijo Jonathan Andic por homicidio, la declaración de la terapeuta familiar, Julia Lüderwaldt, y la aparición inesperada de una testigo clave, una montañera que buscaba barrancos para que padre e hijo confrontaran de forma extrema como parte de su terapia. Sin una prueba directa de qué ocurrió el 14 de diciembre de 2024 en el Camí de les Feixades, donde el fundador de Mango falleció tras caer desde una altura de cien metros, aún quedan pruebas por practicar, testimonios a los que escuchar y decisiones judiciales por resolver que marcarán el rumbo de la causa. Seguir leyendo