En lo inmediato, el Gobierno tiene que dar una primera respuesta sobre la vivienda a sus socios de izquierda y a la calle. Por eso, negocia “contrarreloj”, según expresión de su presidente, Pedro Sánchez, con los grupos parlamentarios que forman la coalición, pero también con Junts , cuyos planteamientos se alejan de la intervención de los poderes públicos. El Real Decreto-ley, ya bautizado “decreto Maricarmen”, puede ver la luz en el Consejo de Ministros de este martes y evitar durante un mes desahucios y el aumento de los alquileres, pero decaerá, como ocurrió hace seis meses, si en ese tiempo el Congreso no lo convalida . Seguir leyendo