Las autoridades sanitarias internacionales están en alerta por un caso de peste que ni siquiera se sabe si existe realmente. La muerte de una investigadora de esta enfermedad en la región rusa de Irkusk el 2 de octubre desató las sospechas y la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha ofrecido ayuda técnica al gobierno ruso este miércoles, a la vez que ha solicitado más información del caso para poder evaluar el riesgo. Seguir leyendo