Unos precios que parecen no tener techo en los surtidores y la amenaza de Donald Trump de vetar las exportaciones estadounidenses de diésel ya tienen respuesta al otro lado del Atlántico. El G-7, el grupo de las siete mayores economías del mundo (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido), ha acordado este viernes liberar 100 millones de barriles de las reservas estratégicas de petróleo y diésel para tratar de reducir la presión en un mercado enormemente tensionado por la geopolítica, con decenas de refinerías fuera de juego por las guerras en Ucrania y Oriente Próximo . De esa cifra, la mitad procederá de la Unión Europea, el equivalente a casi la quinta parte de los inventarios de gasóleo y a unos 10 días de consumo de los Veintisiete. Seguir leyendo