El Gobierno y el PSOE achacan a una “persecución política” la apertura del juicio oral contra Begoña Gómez y la consideran víctima de una campaña de “acoso” y “deshumanización” cuyo objetivo último sería contribuir al desgaste del Ejecutivo, que ya estaba en una situación crítica por la crisis de Ceuta. La decisión del juez Juan Carlos Peinado, una semana antes de que se jubile, es la última sacudida de un terremoto político que comenzó con la imputación de la esposa de Pedro Sánchez, “por el mero hecho” de ser su esposa", en abril de 2024. El PP, a través de su secretario general, Miguel Tellado, le acusa de “aprovecharse” de su relación “para medrar y conseguir lo que nunca obtendría por méritos propios”. Tellado ha defendido que “los jueces no son fachas ni persiguen al Gobierno, hacen su trabajo y aplican la ley”. Seguir leyendo