Los bulos y noticias falsas sobre cambio climático y medio ambiente corren por las redes sociales, plataformas de mensajería y páginas web. EL PAÍS rastrea esta desinformación para desmentir y aclarar algunas de las mentiras más reproducidas y que resurgen en muchas ocasiones. Si se topa con alguno de estos bulos o con algún mensaje que considere sospechoso, nos lo puede enviar a bulosambientales@elpais.es . Un objetivo recurrente de los bulos: el coche eléctrico Los vehículos cero emisiones sufren constantes bulos por parte de ‘influencers’ de extrema derecha. En las últimas semanas están repitiendo diferentes variaciones de este: “El Gobierno te va a cobrar por circular en coche eléctrico”. El origen proviene de una medida que ha anunciado el Ejecutivo británico, que aplicará una tasa llamada Electric Vehicle Excise Duty (Impuesto especial sobre vehículos eléctricos) para paliar la reducción de ingresos por las ventas de combustibles fósiles. Esa medida se empezará a aplicar en abril de 2028, cobrará 2,4 céntimos de euro por kilómetro a los eléctricos puros y 1,2 céntimos a los híbridos enchufables y se controlará a través de las inspecciones de la ITV. Ni en España ni en la Unión Europea hay ningún plan ahora mismo para hacerlo en un futuro próximo, tal y como confirman los Ministerios de Hacienda y Transición Ecológica y la Comisión Europea. Además, las cuotas de venta de vehículos eléctricos en Reino Unido suponen ya una gran parte del pastel (23,4% de los nuevos coches son ya eléctricos puros, 34,5% si se suman los híbridos) mientras que en España no terminan de arrancar (8,39% del total, 19,64% con híbridos). Tal vez más adelante haya que planteárselo, porque los coches necesitan carreteras y autovías, y es más lógico que las paguen quienes las usan vía impuestos. Pero a día de hoy no se va a hacer. Los mayores incendios de España que luego no lo son El aumento del impacto del fuego en el país es tan evidente que ahora cada poco tiempo se produce un nuevo desastre que supera a todos los anteriores. Empieza a ser habitual tener que catalogar un nuevo incendio forestal como “el peor de España desde que hay registros” (que comienzan en 1968). Sin embargo, la multiplicación de candidatos y el ritmo loco al que se propaga hoy en día la información como si fueran llamas están provocando múltiples errores y falsos récords, lo que resta credibilidad a unos datos que realmente resultan muy preocupantes. Basta buscar en Google cuáles son los peores incendios forestales de España para comprobar la abundancia de versiones diferentes. En julio de este año, las autoridades informaron de que el incendio de Burgohondo (Ávila) había sido el peor registrado nunca en España, con más de 50.000 hectáreas ardidas. Pero terminado el verano, la superficie afectada en este fuego se ha quedado en 33.943 hectáreas, lo que lo sitúa en la tercera posición en la lista de los más grandes. Eso sí, otro incendio de agosto de 2026, el de Niebla (Huelva), sí se ha convertido en el nuevo peor fuego registrado, con 39.821,31 hectáreas. Una prueba más de la nueva dimensión de las llamas. No es raro que se produzcan estos desfases en las hectáreas quemadas de los incendios porque siempre hace falta un tiempo para verificar con precisión la superficie dañada (puede haber áreas no ardidas dentro del perímetro afectado). Asimismo, también puede haber divergencias en las estadísticas por incluir o no las hectáreas agrícolas ardidas. El Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (Effis) las contabiliza, pero no el registro del Ministerio para la Transición Ecológica (Mireco) con los datos de las comunidades autónomas, que viene comparando los incendios forestales desde 1968. Increíblemente, cuatro de los cinco peores incendios ocurridos desde que hay registros se han producido en los dos últimos veranos, y el quinto es de 2004. Estos son los cinco peores incendios registrados en España, según los datos del Miteco, a fecha de 1 de octubre de 2026: Niebla (Huelva), 6 de agosto de 2026: 39.821,31 hectáreas Larouco-Quiroga-Oencia (Ourense, Lugo y León), 13 de agosto de 2025: 37.765 hectáreas Burgohondo (Ávila), 23 de julio de 2026: 33.943 hectáreas La Mierla (Guadalajara), 16 de julio de 2026: 33.078 hectáreas Minas de Río Tinto (Huelva/Sevilla), julio de 2004: 29.867 hectáreas Incendios forestales: ni los eucaliptos son los culpables ni se impide la gestión de los montes Este 2026 vuelve a ser un verano desastroso en incendios forestales y con las llamas vuelven también los bulos. Una de las falsedades más repetidas en redes es que los enormes incendios de los últimos años son culpa de los ecologistas por impedir que se gestionen los bosques y promover la acumulación de vegetación inflamable. Esto no es cierto, pues desde las propias organizaciones ambientalistas reclaman desde hace años el aumento de los trabajos forestales y la legislación no lo impide, si no todo lo contrario. Justamente, este es uno de los mitos seleccionados por la organización WWF en su último informe sobre incendios forestales de 2026 . Esta es una selección de los bulos recopilados: - El monte puede y debe gestionarse . "La ley de montes no prohíbe, regula los aprovechamientos forestales, exige autorizaciones y establece limitaciones a las actividades con riesgo de ignición en épocas de alto riesgo de incendios", inciden los ecologistas. - Las tramas incendiarias no existen . "Las memorias anuales de la Fiscalía de Medio Ambiente vienen señalando desde hace años que los incendios forestales responden mayoritariamente a negligencias, imprudencias y conflictos locales, sin que existan pruebas de la actuación de supuestas tramas criminales". - Los incendios no son provocados para urbanizar ni instalar renovables. "Si bien puede existir algún caso aislado, no hay pruebas que permitan concluir que los grandes incendios forestales registrados en España durante las últimas décadas respondan de forma generalizada a fines especulativos", afirma WWF. - Los eucaliptos no son culpables de las oleadas de incendios. "Es cierto que el eucalipto facilita la acumulación de hojarasca y desprende aceites inflamables que hacen que esta especie arda muy bien, pero también entran en juego otros muchos factores. Las condiciones meteorológicas tienen mucho que ver", destaca el trabajo. - La protección de los espacios naturales no es responsable de los incendios. "Menos del 14 % de los siniestros afectaron a espacios naturales protegidos entre 2005 y 2017, y solo en un porcentaje muy bajo el incendio se originó dentro del espacio protegido", señalan los ecologistas. No, los