La elección de Madrid como escenario de la próxima película de Woody Allen vuelve a situar el espacio en el centro de su cine. Valeria Camporesi , directora de la Filmoteca Española, destaca la capacidad del cineasta para transformar el espacio en un elemento narrativo de peso, capaz de intervenir directamente en parte del relato: “Es muy consciente de la eficacia de que todos los elementos del lenguaje cinematográfico vayan en la dirección de apoyar el argumento que se está contando”. Gregorio Belinchón , periodista de EL PAÍS, subraya que Allen “mira mucho el espacio” y que la elección de Madrid dependerá también de lo que la ciudad aporte a la historia. Tras rodar en Barcelona, Oviedo y San Sebastián , el director neoyorquino explorará ahora la capital española, aunque, como apunta Belinchón, no cabe esperar necesariamente una imagen rompedora de Madrid: “Más me temo paseos por el barrio Salamanca que ‘cañas en Malasaña”. Exploramos sus antecedentes al elegir escenarios de fotografía, así como las posibilidades que alberga este nuevo rodaje.