
30 minutos de silencio antes de la rabia frente al Congreso: “¡Vergüenza!, ¡vergüenza!, ¡vergüenza!”
Habían estado rabiosos toda la mañana frente al Congreso de los Diputados hasta que de pronto callaron. Dejaron los megáfonos, las pancartas de cartón escritas con rotulador, las banderas, las mochilas. Todo quedó tirado por el suelo. Se sentaron en grupos y sacaron los teléfonos móviles en busca de la mejor señal en directo posible para conectar con el interior del hemiciclo , donde pensaban que se debatía el fruto…


