En algún momento Sol empezará a despejarse de tiendas de campaña y la rutina regresará poco a poco. Se llenará de turistas y de carteristas que van tras ellos. Ese día no parece lejano. A medida que se acerca el viernes, el día en el que se votarán en el Congreso los decretos de vivienda, los jóvenes se empiezan a cuestionar si tiene sentido seguir aquí plantados mucho más tiempo. Mejor marcharse y dejar un cadáver bonito, piensan muchos. Seguir leyendo