El país que gestionó de manera más torpe sus reservas de oro en los últimos años es a la vez uno de los que más confianza suscita en otros para guardar sus lingotes. El Banco de Inglaterra (BoE, por sus siglas en inglés) custodia en sus nueve cámaras acorazadas , en los sótanos del histórico edificio de Threadneedle Street, unas 5.000 toneladas del metal precioso, con un valor actual superior a los 230.000 millones de euros. Solo la Reserva Federal de Estados Unidos supera esa cantidad. Seguir leyendo