Gonzalo Sanz, quien fuera jefe de gabinete de la Delegación del Gobierno en Ceuta durante la entrada masiva de los 30 y 31 de julio, ha afirmado este jueves en la Audiencia Nacional que la situación ya era extraordinaria durante los días previos a la crisis; y que dieron avisos al Ministerio del Interior, pero que la respuesta que recibieron no fue la esperada por la Delegación, según han informado fuentes cercanas a la causa. Sanz, que ha comparecido ante la jueza María Tardón, también ha defendido que avisó al entonces delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano, de los mensajes de WhatsApp que recibió de un agente del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) sobre la existencia de llamamientos en redes sociales con 180.000 participantes para entrar en la localidad autónoma, coincidiendo con la Fiesta del Trono de Marruecos; y que, además, existen otros 19 mensajes que no se han desclasificado. Seguir leyendo