“Si no trabajamos, no podemos comprar pan”. Esta respuesta de una persona desplazada en Etiopía resume uno de los principales hallazgos de un estudio recién publicado en The Lancet . Mientras los gobiernos pedían a la población quedarse en casa para contener la covid-19 , millones de personas no podían permitirse hacerlo. En Indonesia, por ejemplo, un vendedor ambulante explicaba algo similar: “Necesitamos comer y sobrevivir, así que seguíamos saliendo a buscar comida”. En India, otra persona describía una realidad igualmente incompatible con el aislamiento, la de “10 personas hacinadas en una sola habitación”. Seguir leyendo