“Anómalo”. “Extraño”. “Llamativo”. “Dudoso”. Varios altos mandos de la Guardia Civil y el Ejército que han declarado este martes como testigos en la segunda sesión del juicio del llamado caso Cuarteles , en el que se destaparon supuestas irregularidades en la contratación de obras de mantenimiento en numerosas comandancias del instituto armado, han coincidido en señalar que la decisión de adjudicar de manera retiterada entre 2014 y 2017 los trabajos de reparación a tres empresas de uno de los acusados, el empresario Ángel Ramòn de Tejera de León, alias Mon , se produjo en “circunstancias anómalas”, como lo ha descrito durante su testimonio uno de ellos, el teniente general Rafael Galán, entonces responsable de la Jefatura de Asuntos Económicos. Seguir leyendo